Preguntas típicas de niños que los adultos no sabemos responder.

Preguntas típicas de niños que los adultos no sabemos responderHoy te traemos algunas preguntas típicas de niños que los adultos no sabemos responder. Esto puede suceder por dos motivos, o porque no sepamos la respuesta o porque la pregunta no nos parezca apropiada para su edad. También te diremos algunos consejos para salir del paso.

Cuando los niños tienen unos 18 meses suelen preguntar qué es a todo lo que les rodea; cuando tienen unos tres años se interesan por cosas como los animales, la naturaleza o el cuerpo;  luego llega la edad del por qué.

Responder a una pregunta incómoda de algún niño en algún momento es algo que nos toca vivir a todos los adultos. Sobre todo a los padres, pero también a tíos, hermanos mayores, conocidos… Algo que solemos hacer los adultos cuando no sabemos la respuesta es inventarnos una. Preferimos contestar mal antes que admitir nuestra ignorancia.

Los niños, con su mente curiosa, nos ponen más de una vez en aprietos. Según una encuesta realizada recientemente el 61% de los padres temen que sus hijos les hagan preguntas difíciles. Éstos, admitieron haber esquivado con distintos trucos dichas preguntas.

Es normal que no todas las preguntas hechas por los niños sean fáciles de responder. A veces es difícil encontrar las palabras adecuadas para que éstos entiendan la respuesta. Lo que está claro es que no debemos mentir. Siempre es mejor admitir que uno no sabe la respuesta y buscarla con ellos.

A una cierta edad la curiosidad de los niños es insaciable. Bombardean a los mayores con todo tipo de preguntas, desde cómo se hacen los niños hasta la muerte. Los mayores se plantean cómo responder a estas preguntas.Madre explicando dudas a su hija

La misma encuesta mostró que más de un ¼ de los padres cree que sus hijos saben más que ellos en temas como matemáticas y ciencias. Y más del 50% no saben responder a las preguntas de sus hijos correctamente. Muchas veces esto crea frustración y vergüenza en los mayores.

Los mayores tienen que hacer entender al niño que se interesan por sus preocupaciones, jamás deben regañarle por su curiosidad. Tampoco es bueno no contestar cuando los niños preguntan sobre un tema tabú. Eso puede confundirlo, aumentar su desconfianza hacia los mayores y decepcionarse cuando conozca la verdad.

Siempre hay que responder con franqueza y nunca rechazar una pregunta. Eso sí, hay que adecuar la respuesta a la edad y capacidad de comprensión del niño. Tarde o temprano el niño se informará y comprobará lo dicho por los mayores.

Si el niño pregunta por un tema difícil de explicar, hay que evitar los engaños, ya que esto le confundiría y se formaría ideas equivocadas. Todo esto podría influir negativamente en su desarrollo. Por eso, los mayores que sean abiertos al diálogo propiciarán al menor un mejor acercamiento a temas tan importantes como las cuestiones raciales, religiosas o sexuales. Además, aumentará la autoestima del niño, y la relación entre ellos será mucho más cercana.

Preguntas típicas de niños que los adultos no sabemos responder.

Hay dos preguntas básicas que la mayoría de los niños hacen alguna vez a sus padres: cómo se hacen los niños y por qué nos morimos. Pero hay otras, como por ejemplo, por qué crecen las plantas, por qué no podemos respirar en el agua, qué es la fotosíntesis, cuánto pesa la Tierra, cómo los aviones pueden volar…Niño pensando sobre sus dudas

Quizá, las dos primeras preguntas sean las más difíciles de contestar, cómo nacemos y cómo morimos. Los mayores solemos tener problemas cuando los niños comienzan a tener dudas sobre sexualidad. Pero tarde o temprano los niños quieren saber cómo  nacen los bebés. Las respuestas más comunes mencionan la cigüeña, la abejita, la flor y la semillita. Según los expertos, sea cual sea la explicación, al niño le tiene que quedar claro que todos los bebés son engendrados con amor.

Cuando un niño pierde a su mascota lo pasa muy mal. Por eso, esta experiencia suele ser su primer contacto con la muerte y con la pérdida de un ser querido. Ante esta situación lo normal es que el niño pregunte si su mejor amigo se ha ido al cielo. Puede que ante esta pregunta lo mejor sea consultar con un médico especialista.

Algunas preguntas o frases graciosas de niños.

Por otro lado están las preguntas, o situaciones, que nos hacen estos pequeños con las que nos podemos partir de la risa. Por ejemplo, una noche una niña estaba durmiendo con su mamá y ésta le dijo: Mamá, eres como una rosa. La madre, emocionada, preguntó que por qué. La niña le dijo: porque hueles muy bien y te pinchan las piernas como si tuvieras espinas.

Una niña de 4 años estaba con su madre tumbada en el sofá viendo la tele, llaman a la puerta. La madre dice: fulanita, abre, que es tu padre. Y la niña le dice a la madre: abre tú, que es tu marido.

Un niño de 5 años estaba en la piscina con su padre tomando el sol y le preguntó a éste: Papá, si me pongo muy moreno, seguiré hablando español.

Seguro que si tú tienes hijos, sobrinos, conocidos o algún pequeño cerca también tienes unas cuantas historias que contar. Y ya sabes, lo importante es decir la verdad, y si no la conoces, debéis buscarla juntos.

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