La técnica mindfulness para niños ¡Ponla en práctica!

Niña en clase haciendo una técnica mindfulnessLa atención consciente, conocida actualmente como la técnica mindfulness, refuerza la atención de una persona sobre lo que ocurre en su interior. Es decir, con esta técnica serás capaz de entender mejor lo que pasa con tus emociones, pensamientos y sentimientos.

La técnica mindfulness incita a la conciencia y a la atención, lo que influye mucho en el rendimiento escolar de los niños. También es importante en las habilidades sociales y emocionales. Se trata de prestar atención cada momento a nuestros pensamientos, emociones, sensaciones corporales y al ambiente que nos rodea. Normalmente no apreciamos que la mente va muy rápido, y que muchas veces no disfrutamos el presente.Chico haciendo ejercicio de mindfulness

Si conseguimos controlar esta técnica, también nos ayudará a gestionar correctamente otras patologías, como ansiedad, estrés, insomnio, sobrealimentación, trastorno de déficit de atención e hiperactividad… Conseguirás estar san@ y feliz, y podrás disfrutar mejor cada momento.

Es fundamental realizar de vez en cuando una pequeña pausa en nuestra actividad diaria. Con dos o tres minutos bastará. De este modo tomarás más conciencia de lo que haces y de cómo te sientes. Así, interrumpirás cualquier tendencia a hacer cosas con el “piloto automático”.

Técnica mindfulness para niños.

Varias investigaciones científicas muestran que la técnica Mindfulness tiene beneficios potenciales en niños y adolescentes. Este método se puede usar en casa o en el cole. Como hemos dicho antes, mejorará bastantes aspectos de la vida del niño, como el rendimiento académico, su atención y su creatividad. Éste conseguirá ignorar las distracciones, por lo que se concentrará más fácilmente.

La técnica mindfulness logrará que los niños se sientan más seguros de sí mismos. Serán capaces de tranquilizarse y encontrar el equilibrio cuando se enfaden, se angustien o estén molestos.

Serán capaces de examinarse interiormente. Así verán más claro lo que pasa en su exterior, en el de los demás y en su alrededor. Desarrolla ampliamente las habilidades sociales, como la compasión, la amabilidad, la paciencia, la empatía y la alegría por el bien de los demás.

Ejercicios mindfuness para niños.

Al ejercicio más característico de esta técnica le podemos llamar “atentos y quietos como una rana”. Puede que sea el ejercicio que mejor describa el método. La rana, aunque puede dar saltos de gran longitud, normalmente está muy quieta observando con mucho detalle y paciencia todo lo que ocurre a su alrededor. Tarda en reaccionar y respira con calma. Se hincha cuando entra el aire y se deshincha cuando sale. Al no dejarse arrastrar por todos los planes interesantes que le pasan por delante, la rana se guarda las energías para cuando realmente las necesita. Pues ahora vamos a hacer de rana los peques y nosotros. Vamos a sentarnos en el sofá y a respirar tranquilamente. Vamos a notar la respiración. Así, nos relajaremos enormemente.

Ahora ves a la cocina y elige un alimento. Después pide al niño que lo describa como si nunca lo hubiese visto. Que lo describa con los cinco sentidos. Que te diga su tamaño, forma, color, olor, sabor, textura…Niño haciendo mindfulness con una mariposa

También puedes decirles a los peques que intenten recordar cinco cosas que hayan visto de camino al colegio, por ejemplo. Puede ser un árbol, una animal, un edificio particular… Cualquier cosa. Poco a poco intenta que perciba más cualidades de las cosas y más objetos y pequeñeces. Ojo, esto es importante que lo haga sin juzgar, sin decir si es bueno o malo, bonito u horroroso. Sólo tiene que percibir las características de todo lo que le rodea.

Un ejercicio de la técnica mindfulness que puedes hacer diariamente, a solas o con tus hijos, es el de la observación consciente. Escoge cualquier objeto que tengas en casa y fija en él toda tu atención. Tarda lo que necesites. Se trata de notar que tu mente se libera y que sólo piensas en el objeto que tienes delante. También puedes hacer esto con un sonido en vez de un objeto.

Consejos para la práctica

Cuando vayas a practicar esta técnica es necesaria la constancia y la paciencia. Al principio es bueno realizar los ejercicios sobre la misma hora, en el mismo sitio y en un lugar tranquilo. Poco a poco puedes ir cambiando de horas y de lugar, ya que cada vez te concentrarás mejor.

Plantea al niño la práctica como algo divertido. Repite los ejercicios que más les gusten, ya que aunque el ejercicio sea el mismo, la experiencia personal puede cambiar en cada ocasión. Habrá días que salga mejor y otros peor. No pasa nada. Es normal. Y pregúntales por la experiencia al terminar los ejercicios. Estas no son ni buenas ni malas, simplemente vivencias de cada momento.

Esperamos que practiques con tus hijos o alumnos este curioso método de introspección. Si organizas bien los ejercicios, pasaréis momentos agradables y de relax tanto los mayores como los pequeños.

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