La gripe en los niños

Todo sobre la gripe en los niñosLa gripe en los niños es muy común en estas fechas. Por eso, madres y padres nos preocupamos mucho en estos días sobre cuáles son los síntomas, cómo se contagia, cómo evitarla o cómo tratarla. Lo que hay que saber es que no todos los catarros son gripes ni todas las gripes son catarros. Son virus diferentes pero con síntomas similares. El virus de la gripe cambia todos los años, por eso no nos da tiempo a inmunizarnos y podemos contagiarnos cada invierno.

La gripe es una enfermedad grave. El virus se esparce con facilidad y los niños son muy propensos a el. Saber los datos sobre el virus, sus síntomas y cuándo vacunarse son todas medidas importantes en la lucha contra su propagación. Esta información no reemplaza el asesoramiento de su médico.

Se transmite con mucha facilidad por el aire: con la tos, los estornudos o el contacto con objetos contaminados. La gripe en los niños, sobre todo en los recién nacidos y lactantes, tiene síntomas poco característicos, incluso no reconocibles a primera vista.

En el caso de la gripe en los niños de entre uno y cinco años, la gripe aparece casi siempre con fiebre muy alta, tos, ojos enrojecidos y falta de apetito. La mitad de los niños menores de cuatro años con gripe sufre somnolencia, trastorno que, con el paso de los años, es más infrecuente.

Síntomas de la gripe en los niños

Los síntomas son fáciles de tratar, aunque hay que tener especial cuidado con los más pequeños pues tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones como una infección de oído, bronquitis o neumonía.

La gripe en los niños es tan frecuente o incluso más que en los adultos. No obstante, en muy pocas ocasiones los pediatras la diagnostican. En los niños, sobre todo en los más pequeños, pasa casi inadvertida tras un cuadro de mocos, toses, malestar y fiebre.

Cuanto más pequeños son los niños más generalizan sus síntomas. Desde fiebre sin foco en un lactante, hasta fiebre alta, malestar, tos, diarrea y vómitos en un niño de dos años. Según van creciendo nos irán diciendo lo que les duele. A partir de 6-7 años se quejarán de malestar, dolor muscular, dolor de cabeza, congestión nasal, estornudos, dolor de garganta, mocos, fiebre alta y tos.

Otros síntomas que puede notar son: Escalofríos, goteo nasal, cansancio, mal humor, mareo, pérdida del apetito, dolor de garganta, dolor de oídos… Los lactantes con gripe también pueden dar la sensación de ponerse inquietos de repente o simplemente pueden tener mal aspecto.

Cómo se contagia

La gripe se contagia fácilmente. Es casi imposible no coger el virus si son tus hijos los que enferman. Los niños son los principales transmisores. Se puede transmitir por medio de besos, de estornudos o de tos. Y por supuesto, la gripe, como todas las infecciones respiratorias, se transmite a través de las manos, por eso es básico lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón durante 15 a 20 segundos, sobre todo después de toser o estornudar.

Niños lavándose las manos para evitar contraer la gripe

Se propaga a través de gotitas infectadas por el virus que se expulsan al toser o estornudar. Las personas infectadas pueden contagiar la gripe desde el día anterior a la aparición de los síntomas hasta que estos desaparecen. Suele durar una semana en los adultos y algo más de tiempo en los niños.

Normalmente aparece en pequeños brotes. Las epidemias suelen ocurrir cada pocos años. Éstas suelen alcanzar su máximo apogeo dos o tres semanas después de la aparición de los primeros casos.

Cómo tratar la gripe en los niños

Al ser un virus, la gripe no tiene tratamiento, pero sí se pueden aliviar los síntomas hasta que remita por sí sola. Los antibióticos no suelen servir. Sólo muy pocas veces en las que se produce una sobreinfección, como por ejemplo una neumonía bacteriana o una otitis media.

El tratamiento es sintomático. Hay que tener bien hidratado al niño, ofreciéndole agua con frecuencia para evitar la deshidratación. También hay que ofrecerle comida respetando sus gustos y apetito. Si no tiene hambre es normal. A todos nos pasa cuando no estamos bien. Consiéntele un poco con lo que más le guste y mucha agua.

Los pediatras suelen mandar paracetamol cuando la fiebre supera los 38 grados, así como una buena humidificación de la casa. A no ser que el pediatra diga lo contrario, no administrar jarabes antitusivos ni antiinflamatorios. Estos pueden tener efectos colaterales.

También es conveniente airear las habitaciones a menudo, aunque fuera haga frío. El aire seco y los ambientes cerrados favorecen el paso de los virus y de las bacterias. No es obligatorio el reposo en la cama, especialmente si la casa está bien caldeada.

No abrigar exageradamente al niño cuando salga a la calle. Puede llevar bufanda y un gorro, sólo si hace mucho frío. En casa no abrigue al niño con mantas, aunque tenga escalofríos. Esto haría que la fiebre subiera. Sea fuera o en casa hay que evitar los cambios bruscos de temperatura.

Por último, dos consejos muy importantes. El primero, es no darles baños fríos, hielo ni fricciones con alcohol. Estos pueden provocar temblores, lo que empeoraría el estado. El segundo, es jamás administrar aspirina o medicamentos que contengan ácido acetilsalicílico, ya que se lo relaciona a la aparición del Síndrome de Reye, enfermedad grave que se produce con frecuencia en niños.

Qué debe comer un niño con gripe

El niño puede comer mientras tenga fiebre. Lo normal será que pierda el apetito. No debes obligarle a comer, solo ofrécele comida. Cuando los niños tienen gripe toleran mejor una dieta blanda. Es decir, alimentos suaves, sin picante, ni vinagre y con un contenido bajo de fibras. Una buena comida en estos casos son las sopas o las cremas. Como estarán comiendo poco este tipo de comidas les nutrirán y aportarán calor al cuerpo.Tipo de alimentación adecuado para que los niños con gripe no se deshidraten

Anímale a tomar muchos líquidos para evitar la deshidratación, como agua y zumo de frutas, si este es natural mucho mejor. Esto es especialmente importante en el caso de que la gripe provoque vómitos o diarrea. También sería bueno que comiera mucha fruta, lo que le ayudará a reforzar el organismo.

Deseamos que los pequeños de tu casa no se hayan contagiado y estés leyendo esto solo por información, para prevenir.

¡Feliz año nuevo!

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