El juego heurístico en la educación

El juego heurístico en la educaciónEl término «heurístico» (del griego heurisko significa «descubrir, investigar») hace referencia a la idea central de la actividad: el aprendizaje activo. Básicamente, el juego heurístico trata de que los niños descubran, comprendan e inventen, por ese motivo, cada vez es más importante para las niñas y los niños que empiezan a ir a la escuela infantil o a la guardería.

Esta práctica fue ideada por la pedagoga Elinor Goldschmied para realizarla en niños entre 12 y 24 meses. Aprovechando la enorme curiosidad de los pequeños con esta edad, el juego heurístico permite desarrollar sus capacidades y favorecer sus habilidades sociales y comunicativas. El pequeño suele explorar y combinar los objetos que tiene cerca de forma instintiva. Todo le interesa, por eso hay que aprovechar su gran curiosidad, su actividad espontánea y su creciente destreza manual y movilidad.

El por qué de la importancia del juego heurístico

El juego heurístico es una actividad donde los niños interactúan con diferentes tipos de materiales. Se basa en la exploración sistemática en grupos de 8 a 10 niños. Deben manipular y combinar libremente gran variedad de objetos neutros (no didácticos), explorando las distintas posibilidades. La exploración consiste en abrir y cerrar, tapar, destapar, apilar, comparar, llenar y vaciar… Una vez terminada la “investigación” el material se recoge y se clasifica.

Qué se consigue con el juego heurístico

Gracias al juego heurístico los niños ejercitan y desarrollan sus capacidades físicas, mentales, emocionales y sociales. Además, se logra un buen entorno para el grupo. Por medio del aprendizaje activo se busca que el niño:

  • Estructure el pensamiento
  • Un clima relajado
  • Conocer y manipular materiales
  • Fomentar la atención y la concentración.
  • Aumento de la comprensión verbal
  • Las fases del juego heurístico

Una sesión de juego heurístico debe durar unos 45 minutos. El tiempo debe depender del interés mostrado por los niños y de su desarrollo. Esos 45 minutos se dividen en dos partes; la primera se usará para el juego en sí y la segunda para organizar el material. Durante la sesión podemos diferenciar 3 fases:

Preparación del material

Antes de comenzar, el profesor (o quien vaya a dirigir la tarea) debe preparar el material en un aula lo más vacía posible. El espacio también debe estar libre de otros elementos de juego que puedan distraer a los alumnos.

Hay que elegir tres tipos de materiales sensoriales (objetos con texturas y formas diferentes) y escoger los recipientes que harán la función de contenedores. Después se coloca el aula con varios puntos de juego, de tal forma que los materiales queden agrupados según sus cualidades. El material puede estar esparcido por el suelo o bien, los alumnos pueden observar cómo la maestra lo va colocando correctamente.

Artículos para realizar juegos heurísticosEs conveniente que el material pueda combinarse entre sí, es decir, apilarse y/o contenerse. La mayoría del material puede encontrarse en nuestra propia casa, lugar de trabajo o en la naturaleza. Se trata de cosas sencillas, como tapas metálicas, tubo interior de los rollos de papel higiénico, chapas, nueces, cadenas de distintos tamaños, anillas de cortinas, rulos, pompones de lana, pelotas de ping-pong, tapones de corcho, conchas, piedras, cajas de cartón, lazos de raso o terciopelo, pinzas de ropa…

Exploración

El tutor solo debe observar en esta fase. No debe intervenir, a no ser que sea necesario. Los niños combinarán y explorarán libremente los diferentes materiales haciendo todo tipo de pruebas con ellos. Primero observarán para después comenzar a emparejar, tapar, destapar, abrir, cerrar, llenar, sacar, separar, girar, encajar, apilar, etc.

Recogida

En esta fase los niños acumularán el material y lo irán clasificando con la ayuda del tutor, guardando cada cosa en su lugar correspondiente. El tutor les dirá el nombre, la cantidad y el lugar donde se encuentra en relación con los demás objetos.

El papel del tutor (o cualquier otro adulto)

En el juego heurístico el tutor debe ser el facilitador, debe estar atento y observando en un sitio donde todos los niños le vean bien. No debe actuar, es decir, no debe estimular, sugerir, elogiar ni dirigir lo que deben hacer los niños. Su intervención solo debe darse cuando no haya más remedio. Por ejemplo, evitar peleas, disponer el material, recoger o animar, en caso de que haya algún indeciso.

Resumiendo

Con el juego heurístico niñas y niños desarrollarán hábitos de trabajo adecuados, conseguirán un ambiente de respeto, silencio y calma, óptimo para la concentración y ausencia de agresividad. Aprenderán a convivir con los demás. A veces progresarán en sus pensamientos al imitar lo que hacen sus compañeros. Aumentará su destreza manual y su concentración. Apreciarán el valor de la conservación del material y del respeto hacia los compañeros.Niña y niño realizando juegos heurísticos

Con el juego heurístico el niño percibirá sus cualidades (materia, dimensión, volumen, peso, color), adquirirá nociones de cantidad y capacidad, descubrirá las leyes de la naturaleza (gravedad, equilibrio)… y todo a través de su experiencia.

Mientras que los tutores (o adultos), pueden observar a los niños en plena acción y conocerlos mejor al no tener que estar pendientes de hacer propuestas continuas. Así, las actividades que les proponga después serán más eficaces para su aprendizaje, puesto que al estar al tanto del momento evolutivo de cada uno, de sus intereses y sus dificultades, podrá elegir las más adecuadas.

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