Efectos del divorcio en los hijos.

El efecto del divorcio en los hijosDesafortunadamente la separación de los padres hoy en día es algo muy común y, el efecto que provoca el divorcio en los hijos no suele ser bueno para éstos. Pero si se lleva a cabo correctamente las secuelas negativas pueden acortarse bastante. Según los expertos el 50% de los niños que sufren el divorcio de sus padres creen que van a ser abandonados por éstos.

Lo que está claro es que, tanto para padres como para hijos, muchas veces la separación es lo mejor. Cuando la relación entre la pareja es insoportable, es sumamente liberador la separación. De este modo, no se vivirán diariamente continuas peleas, gritos, reproches… Esto sería un infierno para los menores.

En la medida de lo posible, cuando le den la noticia del divorcio a los niños, deben estar presentes ambos padres. Una vez el menor esté informado se le debe hacer saber que aunque sus papás se vayan a separar también es bueno estar contento, aliviado o emocionado sobre el futuro.Bebé triste por la separación de sus papás

Dos de las peores consecuencias del divorcio en los hijos son los cambios de su entorno y la posible introducción de parejas nuevas de los padres. Respecto a la primera, el menor puede tener que cambiar de colegio, o de vivienda. El impacto de éste hecho en el crecimiento del niño es básico. En cuanto a la nueva pareja de los papás, es muy difícil que los menores la acepten al comienzo. Pero si todo se hace correctamente, al final lo aceptarán.

Aunque no es lo común, en ocasiones el divorcio puede producir efectos positivos en los menores. Por ejemplo, afrontarán mejor el estrés y muchos serán personas más flexibles y tolerantes. Cuando los efectos sean negativos, con las medidas oportunas y los profesionales adecuados, éstos serán pasajeros.

Debes intentar por todos los medios no discutir delante de los pequeños. Lo mismo ocurre con los aspectos legales del divorcio, debes hablarlo al margen de los hijos. También es importante detener la negatividad contra el otro, así como el resentimiento y la tendencia a echarle la culpa.

El efecto del divorcio en los hijos

Por norma general, dependiendo de la edad, los niños sufren el divorcio de sus padres de distintas maneras. Para éstos suele ser un hecho que les rompe la estabilidad a la que estaban acostumbrados.

El efecto del divorcio en los hijos de hasta dos años.

Desde bebés los niños comienzan a confiar en sus padres. Sobre todo en su madre o cuidadora. Siendo tan pequeños no comprenden qué es un divorcio ni lo que conlleva. Sin embargo, en esta etapa de su vida los niños son muy sensibles, por eso, cualquier cambio en su vida lo notarán bastante.

Aunque son muy pequeños, pueden notar la falta de uno de sus padres. Cuando no controlan cuándo van a ver a su madre o a su padre, pueden sufrir angustia. Lo normal es que lo demuestren con lloros intensos e irritabilidad. También son frecuentes las alteraciones en el sueño y la alimentación.

Consejos:

Como hemos dicho antes, la falta de su madre/padre puede ser vivido por los pequeños como un abandono. Por eso, es básico que mantengan contacto con su padre y su madre. También es muy importante, en la medida de lo posible, no cambiar rutinas ni hábitos.

El efecto del divorcio en los hijos de dos a tres años.

En esta etapa los niños están metidos en grandes hitos de la vida, como aprender a andar, a hacer sus necesidades en el servicio… Pero si sus papás están pasando por un divorcio, puede que tengan problemas tales como dificultades psicomotoras, descontrol de esfínteres, alteraciones de sueño, retraso en el habla, etc.

A esta edad son conscientes de las emociones que exteriorizan, como ira, rabia, tristeza…, pero no saben controlarlas. Y, como no comprenden muy bien lo que está sucediendo, es normal que tengan fantasías de que sus padres volverán muy pronto a estar juntos.

Consejos:

Padre y madre deben estar diariamente en contacto con ellos y repetirles a menudo que se les quieres. También es normal que los pequeños tengan un periodo en el que digan NO a todo. Si es así, los padres deben imponer unos límites.

Es bueno que los adultos realicen junto a ellos juegos y otras actividades agradables. De este modo, mostrarán más fácilmente su malestar. Además, si muestran conductas regresivas, como chuparse el dedo, descontrol de esfínteres… no hay que regañarles. Todo lo contrario, hay que ayudarles a que cojan confianza poco a poco.

El efecto del divorcio en los hijos de 3 a 5 años.

Esta es una edad en la que los pequeños suelen hacer muchas preguntas. Además, desarrollan enormemente su imaginación. También ahora son muy egocéntricos. Por eso, suelen pensar que sus padres se divorcian por su culpa.

También esta es una época en la que tienen muchos miedos e inseguridades. Si a esto le sumamos que están sufriendo un divorcio, temerán quedarse solos o que sus padres dejen de quererles.

Algo muy común de esta época es sufrir el complejo de Edipo. Es decir, los pequeños se muestran posesivos con la madre rivalizando con el padre.

Consejos:

Debemos quitarles la fantasía de que los papás vayan a volver a vivir juntos. Insistir en que ellos no son los culpables, y en que ninguno de los papás les va a abandonar nunca. También tenemos que seguir con los mismos hábitos y rutinas para que se sientan seguros.

El efecto del divorcio en los hijos de 6 a 12 años.

Esta es la etapa de latencia. Ahora son menos activos que en la etapa anterior. Esto se debe a que ahora gastan casi todas sus energías en la escuela y el aprendizaje. También ahora son menos egocéntricos y empiezan a ser más sensibles con sus emociones y las de los demás.

Ahora comprenden mejor lo que es un divorcio, pero por miedo de preocupar a sus papás, no suelen expresarlo. Tienen miedo al rechazo o sentimientos de culpa. Todavía siguen las fantasías de unión de los papás. Como generalmente esto no sucede, pueden sentirse traicionados, tristes y rabiosos. Así que, pueden padecer pesadillas, regresiones, sentimientos de abandono…

Consejos:

Es básico mantener a la escuela informada de la situación y reforzar sus logros en el aprendizaje. También hay que repetir las veces que sean necesarias que sus padres nunca le abandonarán, pero que tampoco serán pareja nuevamente.

El efecto del divorcio en los hijos adolescentes.

Esta época es muy delicada porque están buscando su propia identidad, y el divorcio de sus padres dificulta esto bastante. Ellos tienen que notar mucha seguridad. Por eso, es normal que pongan a prueba a sus padres para ratificar que hay unos límites y que éstos se mantendrán a su lado.

Aun así, si la situación en casa no es buena, sentirán miedos. En ocasiones notarán soledad y se refugiarán en amigos, de los que tendrán demasiada dependencia. De hecho, algunos pueden manifestar su ira y hostilidad por medio de trastornos de alimentación, consumo de sustancias, conductas sexuales de riesgo…Niña tapándose los oídos porque está enfadada

Con esta edad, es normal que se esfuercen para volver a juntar a sus padres. Esto lo hacen normalmente saltándose normas o a través de quejas psicosomáticas, como dolores de cabeza, de barriga, dermatitis, etc.

Casi todas las personas que viven un proceso de separación necesitan apoyo, de amigos, profesionales, religiosos y/o parientes. Esto es muy normal, pero bajo ningún concepto utilice a su hijo como apoyo, amigo o confidente. Incluso aunque esté dispuesto a ello.

Consejos:

Ya se les puede explicar en qué consiste el divorcio y hablar abiertamente de ello. Es bueno que formen parte en las decisiones de la custodia compartida. Hay que estar muy atentos al rendimiento escolar ya que la mayoría de conflictos se reflejan en el colegio.

Es muy importante no usar al hijo como pareja o confidente. Al igual que es básico que mantenga contacto diario con padre y madre.

Estos son unas pequeñas ideas, con sus consejos, sobre el efecto del divorcio en los hijos según sus edades. Ojalá nunca te hagan falta.

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