Diferentes estilos educativos para padres

Padre educando a su hijoBásicamente existen cinco estilos educativos que padres y madres usan para educar a los hijos. Aquí te hablaremos de ellos. Es decir, del autoritario, el permisivo, el democrático, el sobreprotector y el negligente o indiferente.

Educar no es nada fácil. Cada etapa tiene sus dificultades, y según las vamos pasando, pensamos que es peor que la anterior. Pero estemos en la etapa que estemos, siempre nos preguntamos si lo estamos haciendo bien o no.

Nuestra forma de enseñarles depende del estilo educativo que usemos. Esta puede cambiar según el comportamiento del niño, de la situación, o del momento emocional por el que atraviesen l@s educador@s.

También es frecuente que un padre/madre tenga un estilo diferente a su pareja. En este caso habrá que saber combinarlos adecuadamente y sacar de ellos lo más beneficioso para el niño.

Llamamos estilos educativos a la relación educativa que se produce inconscientemente entre madres/padres, hijos y el colegio. Con esto se hace referencia al tipo de disciplina, afecto y a la forma que les demostramos este afecto. También es la clase de comunicación, exigencia y autonomía que aportamos a los niños y niñas.

Estos estilos educativos forman múltiples factores y constantes influencias. Todo esto contribuye directamente al tipo de persona que los niños y niñas serán en un futuro. Sin darnos cuenta estamos contribuyendo al desarrollo social, personal, afectivo, emocional, y de pensamiento y con todo ello en las futuras formas de actuar de los niños y niñas y su forma de relacionarse con los demás.

Por ello es fundamental fijarse en el estilo educativo que estamos usando. Pero hay que tener claro que no hay una receta perfecta. Eso sí, debemos conocer algunas claves de cada estilo para contribuir al crecimiento sano y feliz de niñas y niños.

Esta clasificación es un poco flexible. De hecho, hay madres y padres que utilizan varios de estos estilos educativos a la vez. Lo ideal sería adaptar las estrategias educativas a las necesidades de tus hijos. No a todos los niños les va bien el mimo estilo educativo.

Dependiendo de los estilos educativos que uses se producirán distintas consecuencias evolutivas en el crecimiento socio-emocional de tus hijos. Por ello, crecer educado con un estilo educativo u otro tiene consecuencias importantes en niñas y niños.

Los diferentes estilos educativos de los padres y sus consecuencias.

El estilo autoritario tiene excesivo control de los padres sobre los hijos. En el permisivo el control es insuficiente. El mejor estilo educativo es el democrático. Es afectivo pero mantiene sus normas y madres y padres ejercen el control de una manera flexible.

Estilo educativo autoritario.

Es un tipo de educación con una sola dirección, excesivamente recto. En este estilo los tutores imponen sus normas sin dar explicaciones. Estos padres creen que no tienen que dar explicaciones a los niños. Con el castigo basta para disuadir la conducta del niño. Se espera de los niños y niñas que respondan correctamente. No se les pasa ni una.

En este caso madres y padres son muy exigentes en cuanto a la madurez de sus hijos. Lo que importa para los padres es la obediencia. No suelen mostrar abiertamente afecto a sus hijos. Tampoco tienen en cuenta los intereses y necesidades de los niños. Se trata de padres que no saben cómo hablar con sus hijos o cómo ponerse a su nivel para poder mantener una conversación.

Cuando el niño y/o niña no hace lo que se espera, sin más explicación, se les castiga. Las amenazas y prohibiciones son continúas. Hay ausencia total de dialogo. Los adultos imponen las normas, ordenan y castigan sin escuchar a los pequeños. El adulto usa mucho la típica frase “porque lo digo yo y punto”.Estilo educativo autoritario

Los adultos imponen las decisiones y la solución a los conflictos. No se les deja pensar por sí mismos o decidir. Así, al revés de lo que se piensa, se les está sobreprotegiendo sin permitirles experimentar el error y aprender del mismo.

Los hijos de padres autoritarios son obedientes y sumisos cuando los padres están presentes. En ausencia de éstos son mucho más irresponsables y se muestran agresivos. Suelen sentirse culpables y deprimidos. Son niños con baja autoestima, escaso control y poseen muy pocas habilidades sociales para enfrentarse al mundo.

De mayores serán personas inseguras y con miedos. No tomarán una decisión por si solos fácilmente por miedo a equivocarse. Si no les dicen lo que tienen que hacer se sentirán perdidos. Tampoco sabrán solucionar problemas. Son conformistas aceptando la voluntad de los demás. Difícilmente serán líderes. Son niños y niñas muy obedientes pero también muestran altos niveles de dependencia.

El estilo educativo permisivo.

En este segundo caso hay grandes lazos de afecto y comunicación entre ambas partes. Por otro lado hay una ausencia de control y de exigencias de madurez. Este estilo es el polo opuesto al autoritario. Los mayores tratan a sus hijos como iguales, haciéndoles cómplices de confesiones que no son adecuadas para su edad.

En principio son niños más alegres que los criados en un ambiente autoritario, pero a la larga la falta de control genera una baja autoestima, ya que se enfrentan a tareas que sobrepasan sus capacidades.

Aquí es el menor el que manda, tiene demasiado poder, está sobreprotegido, consentido y mimado. Los padres tratan de adaptarse a las necesidades del niño exigiéndole poco. Han de aprender por sí solos.

Los padres y madres son afectuosos, pero no imponen limitaciones. Se les evitan conflictos a los pequeños y se les permite actuar como les plazca. No hay ningún tipo de disciplina ni reglas y las que hay se suelen incumplir sin consecuencias negativas. La libertad es excesiva.Estilo educativo permisivo

Las pocas veces que se castiga a los niños y niñas se hace sin sentido. No se les quiere hacer daño regañándoles. Por eso, el pequeño no entiende que es lo que ha hecho mal.

A primera vista, los hijos de padres permisivos, son entusiastas y vivaces pero son más inmaduros e incapaces de controlar sus impulsos de lo que parece. No poseen autocontrol y son poco persistentes en las tareas. Estas niñas y niños suelen ser irresponsables y no pueden tomar ninguna responsabilidad. Cada vez que hacen algo mal suelen culpar a factores externos.

No aceptan que alguien les diga que hacen algo mal. Son egocéntricos, dependientes, y carecen de capacidad de esfuerzo y autocontrol, lo que se traduce en bajos logros escolares. Anteponen sus deseos y necesidades a las de los demás. Presentan problemas para las interacciones sociales, y no suelen cumplir las normas de comportamiento. Incumplen las normas y no entienden el sentido de las mismas.

El estilo educativo negligente o indiferente.

En este caso los padres tienen escasa implicación en la tarea de crianza y educación. Suelen ser fríos y distantes con las necesidades de sus hijos. Normalmente no hay normas, pero a veces el control es excesivo, sometiendo al menor a un fuerte castigo sin explicarle por qué se le castiga.

Los hijos de padres negligentes poseen una baja autoestima y no acatan ninguna norma. Suelen tener una baja empatía hacia los demás y son personas inseguras. Son muy vulnerables a conflictos personales y sociales.Estilo educativo negligente

Es muy fácil que desarrollen conductas impulsivas, excesiva rebeldía, e incluso pautas de delincuencia. Suelen ser solitarios y aislados, ya que no saben relacionarse de forma correcta.

Tienen grandes carencias afectivas, por eso se sienten vacios emocionalmente y su desarrollo afectivo es escaso. Se sienten rechazados, muestran un escaso sentido del esfuerzo personal y bajos logros escolares. Presentan una mayor predisposición a padecer trastornos psicológicos y desviaciones graves de la conducta.

Estilo educativo sobreprotector.

Otro de los estilos educativos es el de padres sobreprotectores. En este estilo los tutores suelen pensar que los menores les necesitan a su lado para realizar cualquier cosa. Creen que ellos no tienen los recursos necesarios para resolverlos por sí mismos.

Otra característica es que intentan evitar que los niños sufran. Para ello, los arropan en todo momento dándoles todo tipo de atenciones y mimos. También les protegen de las consecuencias sufridas por sus propias acciones. Raras veces les culpan de algo. Y los límites, pocas veces impuestos, son muy difusos.

Los efectos que suelen sufrir las niñas y niños con madres y padres sobreprotectores son diversos. Por ejemplo, tienden a convertirse en personas egoístas, desagradecidas, y en casi todos los casos serán unos niños caprichosos.Estilo educativo sobreprotector

En muchos de los casos suelen desarrollar una escasa autonomía para realizar cualquier tarea. Se vuelven tímidos e inseguros, por lo “que se ahogarán en un vaso de agua”. Tampoco aprenderán a frustarse de una manera correcta.

Por todo ello, en el futuro tendrán muchas dificultades para interactuar socialmente de una forma correcta. Y en el cole deberán de esforzarse más que los otros niños para conseguir las mismas notas.

El estilo educativo democrático.

Según los expertos, este estilo es el más apto para un buen crecimiento de los menores. Es el estilo más equilibrado, con niveles adecuados de seguridad, autoestima, de afecto, de exigencias y de control.

Estos, son padres muy comprensivos pero al mismo tiempo exigentes y firmes. Los niños poseen control y exigencia basado en el dialogo, la comprensión y el afecto. Y existe muy buena relación entre ambos.

Los padres ponen límites a los menores y hacen respetar las normas, con lo que se estimula la madurez de sus hijos. Son afectuosos, fomentan la comunicación, son sensibles a las necesidades de sus hijos, estimulan la expresión de sus necesidades y les dejan espacio para que empiecen a ser responsables y autónomos.

La relación entre ambos se caracteriza por el diálogo y el consenso. Esto sirve a los niños para entender las situaciones. Son sensibles a las posibilidades de cada niño y establecen normas coherentes pero no rígidas. Usan el razonamiento en lugar de la imposición.Estilo educativo democrático

Estimulan que el niño se esfuerce en conseguir una meta sabiendo dónde está el límite de sus hijos. Por eso, no les presionan con lo que no están aún preparados. Para ello, fomentan la iniciativa de sus hijos asumiendo que van a cometer errores.

Los hijos de padres democráticos son más felices consigo mismos y más generosos con los demás. También son más competentes socialmente, tienen mayor autoestima, autonomía y responsabilidad. Son persistentes en las tareas que emprenden y tienen un buen autocontrol.

Se escucha a los niños y se les aporta las razones de las normas, se les ayuda a entender el sentido de las mismas. Cuando es necesario se emplea el castigo, pero siempre criticando la acción y no a la persona. Además de castigos, se recompensa también las buenas conductas.

La toma de decisiones es conjunta, mediante la negociación y el dialogo. Se ayuda a los niños y niñas a tomar decisiones, ni se les impone, ni tampoco se les deja solos. Se contribuye a que los pequeños asuman responsabilidades acordes a su edad.

El sentido de la responsabilidad de estos pequeños está bien desarrollado, saben tomar decisiones y colaboran en la solución de conflictos. Son niños y niñas independientes, a la vez de cariñosos. Poseen habilidades de trabajo en equipo. Además, consiguen una gran motivación de logro. Esto conduce a unas buenas calificaciones escolares.

Resumen estilos educativos

Esquema de los diferentes estilos educativos

En Viva el Cole.com.com te hemos enseñado las características de cada estilo y sus consecuencias. Ahora tú debes averiguar a cuál perteneces, y si quieres cambiar de estilo o no.

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