8 Consejos para que los niños duerman bien

8 Consejos para que los niños duerman bienSeguramente estos consejos para que los niños duerman bien nos vendrán genial a más de una madre y padre. Un estudio realizado por la pediatra Rocío Sánchez-Carpintero, llamado ‘Trastornos del sueño en la niñez”, demuestra que las horas de sueño repercuten en el rendimiento escolar de los niños y en su humor. Expone el estudio que dormir menos tiempo del necesario puede interferir negativamente en el crecimiento del niño. Además, puede crearles grandes problemas de conducta.

Por otro lado, conseguir que los niños se vayan pronto a descansar suele ser una lucha diaria, con las consecuentes discusiones y rabietas. Esto suele suceder por motivos como tener ganas de jugar cuando se tienen que ir a dormir, por miedo a la oscuridad, por llamar la atención… etc. Descansar correctamente no solo es importante para potenciar su rendimiento escolar, sino que es clave para su salud (y la de sus padres).

Aunque, según el estudio de Sánchez-Carpintero, es básico que los niños se vayan a dormir cuando es debido, uno de cada tres menores padece alteraciones crónicas del sueño. Por todo esto, descansar bien es uno de los aprendizajes más importantes de los niños. Igual que les enseñamos a comer, a caminar, a vestirse, a bañarse… etc. también debemos enseñarles a descansar correctamente desde que nacen.

8 Consejos para que los niños duerman bien

S tu hijo es de los que no descansa como debería, prueba estos consejos que te recomendamos para que los niños duerman bien. Si los sigues será más fácil que tu hijo descanse tanto como necesita.

1. No deben usar consolas, móviles, TV ni cualquier otro aparato antes de irse a la cama

Para ayudar a calmar al menor es básico evitar actividades que le exciten un rato antes de irse a la cama. En la medida de lo posible, procura que la habitación sea una área desconectada, sobre todo en las horas antes de dormir. La mezcla entre habitación, TV y descanso es desastrosa. niño viendo tv

Dormir cerca de aparatos, como teléfonos, produce un descanso deficiente. Está demostrado que la luz azul emitida por estos aparatos interrumpen el sueño. Utiliza otros lugares de la casa para usar estos aparatos. Por ejemplo, pon los cargadores de los móviles en un área común de tu casa. Así evitarás tentaciones. Sobre todo en niños preadolescentes y adolescentes. Estos, suelen recibir notificaciones a todas horas, incluso de madrugada. Da ejemplo de buenos hábitos. Los niños copian a sus padres, y los preadolescentes y adolescentes van a cuestionar tus reglas si tú mismo no las respetas.

2. Nada de contenido violento, principalmente horas antes de ir a descansar

Sobre todo para niños menores de 8 años ver escenas de violencia en programas de TV, videojuegos o películas influye directamente a la calidad del sueño. Todo esto puede aumentar la ansiedad de los niños y generarles pesadillas que interrumpen el sueño.

3. El ambiente

Para que los niños duerman bien es importante que dispongan un entorno tranquilo y relajante, con poca iluminación. No es bueno que entre luz de la calle. Por ello, si la habitación tiene iluminación exterior, deberías taparla con una persiana o una cortina gruesa. En cambio, sí puede ser bueno dejar una pequeña luz interior para evitar que el niño tenga miedo cuando se quede solo. Esto también servirá para que, en caso de despertarse a medianoche, el niño no se asuste.

Además de todo esto, la habitación del niño debe tener una correcta temperatura, ni  mucho frío ni mucho calor. Las temperaturas extremas pueden provocar que los menores se despierten a menudo.

4. La cama nunca debe ser un castigo para el niño

Mandar al niño a la cama como castigo es un error muy frecuente. Según dice la doctora Sánchez-Carpintero, en un artículo publicado dentro de los ‘Protocolos de Neurología’ de Asociación Española de Pediatría, “es importe evitar que el niño relacione la cama con una situación de castigo”. Sin embargo, dice la experta, sí conviene que el niño pase tiempo en su dormitorio durante el día para que no lo asocie con el momento desagradable de tener que irse a dormir.

5. La alimentación

La alimentación también influye en la calidad del sueño del niño. Es muy recomendable que los menores no coman o beban justo antes de irse a la cama. Si no se cumple este paso pueden tener dificultades y molestias durante las horas de sueño.  En este sentido, es importante que no tomen bebidas con cafeína, o con azúcar, después del mediodía. Igual que comidas muy dulces, como el chocolate.

alimentos a evitar

6. Las actividades

Hacer ejercicio es bueno para los niños en muchos aspectos, como -ya vimos en este post. Para dormir bien también es importante la actividad física. Los niños tienen mucha energía y necesitan gastarla. Por eso, es bueno que durante la jornada realicen actividad física. De este modo llegarán cansados y relajados a la hora de dormir. Sería ideal que mucha parte de ese ejercicio diario se realizase al aire libre, corriendo, haciendo natación o cualquier otro deporte.

7. La rutina

Es conveniente acostar a los niños todos los días a la misma hora. Para crear una rutina de sueño, debemos establecer una serie de actividades que se repetirán cada noche antes de ir a dormir. Puede ser darle un baño, ofrecerle un biberón, lavarse los dientes, cantarles, darles un masaje o leerles un cuento. La creación de un ritual creará un hábito.

Tener horarios fijos ayudará a que el niño proteste menos a la hora de irse a la cama. Para ello, debemos saber cuál es la hora adecuada de irse a la cama a cada edad. Por ejemplo, un recién nacido necesita dormir 16 horas al día. Según vaya creciendo irá precisando menos horas de sueño. Así, necesitará 15 horas diarias a los tres meses; 14 horas al año; 13 horas a los dos años; 11 horas a los cinco; 10 a los nueve años; 9 horas a los 14 años; y 8 horas a partir de la mayoría de edad.

8. Dormir solitos

Es importante que, tanto los bebés como los niños aprendan a dormir solos. Es decir, sin la ayuda de los padres. Si toman por costumbre dormir con un mayor, cuando se despierten reclamarán su presencia. Según dice Sánchez-Carpintero en su estudio, “Se debe promover la capacidad de que el niño pueda dormirse sin que sus padres estén presentes, y en su propia cama”.

niño durmiendo solo

Si cuando apagues la luz y salgas del cuarto el niño vuelve a despertarse, la doctora aconseja acompañarle a su cama y calmarle. No se debe repetir la rutina habitual otra vez, ya que el niño lo verá como una forma de ganar tiempo y lo asumirá como hábito.

Esperamos que estos consejos os sirvan de ayuda.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*